Un plato generoso para cualquier época del año, desmontando los viejos tópicos de que los guisos llegan con los primeros fríos. Las legumbres no deben faltar semanalmente en el menú familiar, y éste de fabas (aplicable a judiones y alubias blancas en general, a excepción de las pintas que me gusta cocinarlas de otra manera) es una opción siempre bien recibida en el almuerzo. He visto una y mil maneras de preparar las fabas y las mejores no siempre las he comido en Asturias, donde este plato es seña de identidad patria. Recuerdo haber comido unas fabas de altura junto con mi colega Carlos Miraz, en casa de otro colega periodista, al que ahora añoramos, la mujer de Eduardo, Mónica, nos sorprendió aquel día que jamás olvidaremos con...